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domingo, 7 de septiembre de 2025

R. Bonheur, La Feria de Caballos (1852), 1000 piezas

El siguiente puzzle corresponde a un cuadro de la artista francesa Rosa Bonheur, con título original TheMarché aux Chevaux de Paris.

La composición se organiza en un espacio donde los caballos ocupan el primer plano, representados en movimiento en distintas actitudes (al galope, contenidos, erguidos, resoplando...), que junto con la acumulación de cuerpos equinos genera una sensación de tensión controlada, mientras los vendedores y compradores observan la escena en segundo plano. Estilísticamente, Bonheur combina el realismo con una mirada romántica hacia la naturaleza animal. La atención al detalle anatómico de los caballos revela su profundo conocimiento de la morfología equina, fruto de años de estudio en mataderos y establos. La luz ilumina la escena con nitidez, realzando las texturas del pelaje y la musculatura. El resultado es una obra que exalta la vitalidad y la nobleza del animal, al mismo tiempo que refleja la actividad urbana parisina del siglo XIX.

Bonheur se expertizó en dibujar animales, por lo que frecuentaba mataderos o ferias de ganado, pero le reprochaban su presencia aludiendo que esos sitios no eran propios de una mujer. Así que como el travestismo en Francia estaba prohibido por ley, consiguió un justificante médico (supongo que por enchufe) que decía que debía vestir pantalones, con lo que consiguió de la policía un permiso de travestismo que debía renovar cada seis meses, y así empezó a vestir como un hombre para hacerse pasar como tal. Cuando exhibió el cuadro por primera vez en 1853 fue criticada porque el cuadro era demasiado masculino, impropio de una mujer. 

La versión de la National Gallery

El cuadro puede encontrarse en el Museo Metropolitano de Nueva York, aunque existe una versión reducida con alguna modificación correspondiente a 1855 que puede verse en la National Gallery londinense. Aparentemente son iguales, pero la posición de algunas cabezas varía entre una versión y otra, y de esa manera pude identificar el puzzle como la versión de 1852, ya que el puzzle recortaba la imagen por arriba y por abajo, cosa que diferencia a simple vista ambas versiones.

El puzzle es un Gold Puzzle que compre en un lote de oferta. Aunque fuera barato, no compensa por la calidad de la marca: la variedad de formas es realmente pobre, quitando los bordes solo hay dos formas: las alargadas y las rechonchas, con salientes y entrantes enfrentados. Las mismas piezas pueden encajar fácilmente en numerosas posiciones, aunque afortunadamente el colorido de este puzzle y su reducido tamaño ayudaban a que se viera con facilidad si realmente la pieza iba ahí o no.

El resultado es aceptable, pero repito, la experiencia con los Gold Puzzle no compensa, no se disfruta mucho haciéndolos.