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miércoles, 17 de diciembre de 2025

F. Sandys, Vivien (1863), 1000 piezas

El siguiente puzzle corresponde a un retrato de estilo romántico del pintor inglés Frederick Sandys. En la obra se representa un personaje legendario: Vivien, comúnmente conocida como La Dama del Lago.

La obra de pequeñas dimensiones, que puede encontrarse en el Manchester Art Gallery, representa a una hechicera de las leyendas artúricas (conocida también como Viviane, Nimue o La Dama del Lago). En la tradición medieval, Vivien encarna la figura de la mujer seductora e intelectualmente dominante. Vivien empleaba sus encantos para velar su malvada naturaleza. Cuando se consolidó en el círculo de mujeres de Ginebra, Vivien sedujo al mago Merlín, quien cautivado por sus encantos, la introdujo en el mundo de la magia. Una vez que se convirtió en una poderosa hechicera, encerró a Merlín en una cueva para toda la eternidad. 

En el lienzo de Sandys lleva un collar y pendientes de ámbar y un vestido de brocado de oro. Empleó como modelo a Keomi, una muchacha gitana de Norforlk que se convirtió en musa y amante de Sandys. La importancia de este cuadro de Sandys se advierte al considerar su simbolismo. Las plumas de pavo real que rodean su cabeza formando una especie de aureola, simbolizando el vicio de la lujuría. La manzana en el primer plano, símbolo de la tentación. Con su mano izquierda Vivien sostiene una rosa marchita, símbolo del amor muerto en su corazón. La planta que muestra en su mano derecha es un torvisco, que se identifica con coquetería, pero también con veneno.

Sandys no ilustra un episodio narrativo concreto, sino que condensa el mito en una imagen simbólica: Vivien aparece como una mujer fría, calculadora y consciente de su poder, más cercana a la femme fatale moderna que a la ninfa benévola de versiones anteriores. Su expresión tensa y penetrante sugiere una voluntad activa y peligrosa, alineada con la lectura moralizante y ambigua del mito en la Inglaterra victoriana.

Desde el punto de vista estilístico, la obra corresponde al prerrafaelismo tardío: dibujo preciso con contornos nítidos con una especial atención al detalle ornamental. Sandys usa una paleta con verdes profundos y los rojos del cabello contrastan con la palidez del rostro, reforzando la idea de belleza inquietante. La figura aparece comprimida en el plano pictórico, sin profundidad espacial, lo que incrementa su carga psicológica y convierte a Vivien en un icono más que en un personaje narrativo. El resultado es una imagen de tensión simbólica, donde mito, erotismo y amenaza intelectual se funden en una de las interpretaciones más incisivas de la leyenda artúrica en el arte del siglo XIX.

El puzle es un Deico que compre en una popular página de puzzle en una promoción que vi, junto con otros puzzles también con una buena oferta. La marca no me era muy conocida, pero el precio era muy asequible. Finalmente la experiencia ha sido aceptable, para el precio que tenía muy bien, este lo he disfrutado pero después de haberlo hecho no lo compraría si fuera más caro: el encaje era un poco ambiguo y la calidad de la imagen no es de las mejores. Probablemente realizar un puzzle de mayores dimensiones de esta marca se volvería difícil. Ya hice anteriormente otro puzzle de la misma marca y las conclusiones que saqué fueron similares.

Para realizarlo comencé con la repisa inferior, luego el manto amarillo y rojo, la cara y el paño, las plumas del fondo, el resto del fondo y por último el pelo.

El resultado es bonito, aunque la imagen es recortada a los lados respecto al original, otorgando una imagen más estilizada de la protagonista.